Es
imposible esperar algo de la vida si antes no se le ha entregado una
ofrenda.
La
realidad es que primero hay que sembrar para luego cosechar.
Si
nos esforzamos un poquito por ver y no simplemente mirar, nos maravillaremos
al contemplar a la sabia madre naturaleza.
En
ella todo sucede rítmica, simple y majestuosamente. el divino
plan que la rige se cumple ininterrumpidamente segundo a segundo, minuto
a minuto, hora a hora, día a día, año tras año,
siglo tras siglos.
En
la naturaleza nada es casual todo obedece fielmente a las leyes metafísicos
universales.
Cae
una pequeña semilla a la tierra ella la alberga y cobija, luego
germina la semilla para dar paso a un verde brotecito, con el tiempo
este crece hasta convertirse en una adulta planta, luego se precipita
la floración generando cientos de semillas iguales como la que
principio todo este proceso.
Toda
esta maravilla se sucede de igual forma en los restantes reinos, mineral,
animal y humano.
Comparando
esto con los procesos que generan acciones en los diversos planos, mental,
emocional y físico observaremos la semejanza de la semilla con
el pensamiento y la floración con la precipitación material.
En
este ejemplo vemos como sabiamente se agrupan para trabajar juntas las
leyes del mentalismo, causasión, ritmopendular, frecuenciavibratoria
y autogeneración que realizan todos los sucesos de nacimiento
desarrollo y final de todas las cosas.
Si
analizamos todo esto con el corazón descubriremos la gran verdad
que encierran las leyes metafísicos o principios universales
y como se cumplen inexorablemente bajo cualquier circunstancia.
Las 7
Leyes Metafísicas
Universales
Sobre la acción de estas Leyes o Principios
Universales descansa y se manifiesta toda la existencia, tanto en
el microcosmos como en el macrocosmos. Como es arriba es abajo; como
es adentro es afuera ; como es en el micro (átomo) es en el
macro (Universo, sistema solar) ; como es en lo invisible es en lo
visible.
Estas Leyes fueron traídas a la luz del conocimiento
humano por Hermes Trimegisto.
El maestro Jesús, el Cristo, trajo nuevamente
a la conciencia humana estos principios universales, con un lenguaje
acorde a la evolución mental de hace 2000 años. Por
eso, el divino maestro les hablaba a sus congéneres en parábolas,
que citaban a los pastores, sembradores, viñateros, etc. En
el Nuevo Testamento de la Biblia podemos encontrar gran cantidad de
este conocimiento hermético encubierto, para que los doctos
no entiendan (puesto que al no ser guiado por el amor, el genio humano
tiene inclinación a usarlo para destruir y no para construir)
y para que los humildes de corazón puedan comprender.
Todos nosotros estamos sujetos a los principios
universales, estemos conscientes o no de ellos. Podemos estar a favor
o en contra de ellos, pero inexorablemente ellos seguirán cumpliéndose
y guiando a la creación, en todo el universo.
Gracias al amor del Padre-Madre de toda la vida,
gracias a la asistencia y guía de los maestros en la luz, este
conocimiento ha trascendido las murallas herméticas.
Debido a la evolución mental y álmica
de la raza humana, hoy puede develarse el hermetismo, dando por hecho
que todo aquel que abra su corazón, podrá comprender,
asimilar y aplicar a su diario convivir, todo este magno conocimiento.
Conociendo estas Leyes llegaremos a la conclusión
de que nada es casual, que todo obedece a una Ley Metafísica.
Decía el maestro Jesús, que no se cae una hoja del árbol
sin que el Padre, a través de sus leyes, lo decrete. Gracias
a este hermoso conocimiento comprenderemos que no somos una hoja sometida
al viento caprichoso de las casualidades. Nuestro futuro lo forjamos
nosotros mismos, de acuerdo a los pensamientos que tengamos (
Ley Metafísica del Mentalismo).
Nos daremos cuenta que Dios no castiga ni premia
a sus hijos, sino que los ama profundamente alimentándolos
con su energía luz. Veremos que sus leyes encausan y guían
la evolución de sus hijos, devolviéndoles multiplicadas
sus obras
(
Ley Metafísica de Causa y Efecto).
Descifrando el enigma eterno de la evolución,
podremos despertar a la única y verdadera realidad del todo,
comprendiendo que El es la única realidad infinita, que tiene
todo el poder y que la vida en su esencia es substancia inmortal,
que nada se pierde o muere, todo se transforma y continua su evolución
(Ley
Metafísica de la Generación).
La ciencia a través de la tecnología
actual ha descubierto que todo el mundo material está compuesto
por átomos y de acuerdo a la frecuencia en que vibran, se cataloga
el tipo de materia. En la Ley Metafísica de Vibración
o Frecuencia estaba enunciada esta verdad hace miles de años.
A través del Principio o Ley
Metafísica de la Polaridad se conocía muchos siglos
antes que la ciencia actual lo descubriera, que todo en la materia
tiene dos polaridades : negativo y positivo ; frío y calor
; blanco y negro ; alto y bajo ; etc. Se sabe a ciencia cierta, que
nadie puede decir donde termina el frío y comienza el calor.
La Ley de la Polaridad nos dice que todo es una cuestión de
grados en la escala de los opuestos y que tanto el frío como
el calor, ; el bien como el mal ; etc., son solo cuestión de
grados en su escala y en definitiva son la misma cosa, las dos caras
de una misma moneda.
En la Ley
Metafísica de la Correspondencia encontramos la solución
al enigma del microcosmos y macrocosmos. Esta Ley nos dice que como
es arriba es abajo, y que la Ley rige tanto en el micro como en el
macro ; el mundo visible e invisible.
No hace mucho tiempo que la tecnología humana
descubrió la verdad de esta antiquísima ley hermética.
Hoy sabemos que la parte divisible más pequeña de la
materia, el átomo, se asemeja a un sistema solar con sus planetas
(electrones) girando alrededor del sol (núcleo del átomo).
Por lo tanto, hoy en día nadie puede negar esta verdad. Las
Leyes que rigen el microcosmos (átomos) son iguales que las
que rigen el macrocosmos (sistema solar y universo).
La Ley
Metafísica del Ritmo nos dice que todo fluye y refluye
; que a una época negativa le sigue una positiva. Todo se eleva
y cae. Esta es la Ley del Péndulo y en una oscilación
toca las dos polaridades, pasando por toda la gama de sus grados.
En el mundo fenoménico vemos actuar esta
ley constantemente a través de la noche y el día ; la
elevación de un pueblo o raza y su posterior caída ;
el nacimiento y la muerte ; la guerra y la paz.
La ley física de Newton (gravedad) muestra
claramente como funciona la Ley Metafísica del Ritmo, todo
lo que sube tiene que bajar.
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http://www.circulometafisico.org.ar/7leyes